{"id":1553,"date":"2015-10-11T21:49:10","date_gmt":"2015-10-11T21:49:10","guid":{"rendered":"http:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/"},"modified":"2015-10-11T22:07:58","modified_gmt":"2015-10-11T22:07:58","slug":"lua-coderch-la-memoria-sota-sospita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/","title":{"rendered":"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha"},"content":{"rendered":"\n\n\n\t<div class=\"dkpdf-button-container\" style=\" text-align:right \">\n\n\t\t<a class=\"dkpdf-button\" href=\"\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1553\/?pdf=1553\" target=\"_blank\"><span class=\"dkpdf-button-icon\"><i class=\"fa fa-file-pdf-o\"><\/i><\/span> Download PDF<\/a>\n\n\t<\/div>\n\n\n\n\n\n<p>Manifestaba Umberto Eco en una conferencia, en 1996, que el olvido es un fen\u00f3meno que no puede experimentarse a trav\u00e9s de la imagen. Desde el punto de vista que le proporcionaba la semi\u00f3tica, el te\u00f3rico consideraba que todos los signos se basan en la constituci\u00f3n de presencias, mientras que es pr\u00e1cticamente un contrasentido la posibilidad de imaginar un signo que remita a una laguna de sentido y de significado como lo es el olvido. La imagen, seg\u00fan el escritor, solo puede prefigurar un arte de la memoria, mientras que la posibilidad de un arte para hacer presente el olvido quedar\u00eda, por tanto, en algo por <em>olvidar<\/em> en s\u00ed mismo \u2013en sus palabras: \u201cAn <em>ars oblivionalis?<\/em> Forget it!\u201d.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_1\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_1');\">(1)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_1\"><\/sup>La conferencia de Umberto Eco aparece citada en: Weinrich, Harald (1999): <em>Leteo. Arte y cr\u00edtica del olvido<\/em>. Madrid: Siruela; p. 34 i 35.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_1\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_1\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><\/p>\n<p>No obstante, la correlaci\u00f3n entre la imagen y el olvido, as\u00ed como entre la imagen y la memoria, es un fen\u00f3meno bastante m\u00e1s complejo de lo que considera la teor\u00eda semi\u00f3tica. En este sentido, resulta pertinente apuntar que la asociaci\u00f3n entre la imagen y la memoria se formula en la antigua Grecia y que, precisamente, la apreciaci\u00f3n de Eco se revela muy pr\u00f3xima a la formulaci\u00f3n de S\u00f3crates recogida en uno de los escritos plat\u00f3nicos. En este caso, el fil\u00f3sofo compar\u00f3 la memoria con un bloque de cera, donde los acontecimientos quedar\u00edan inscritos a modo de imagen. Lo que all\u00ed permanece grabado a lo largo del tiempo es lo que somos capaces de recordar, mientras que lo que olvidamos ser\u00eda todo aquello que no ha pervivido como imagen.<\/p>\n<p>Por su parte, Arist\u00f3teles no tard\u00f3 en complicar esta relaci\u00f3n entre imagen y memoria. Su razonamiento consisti\u00f3 en se\u00f1alar que una imagen no es solo presencia, sino que al mismo tiempo integra la ausencia en su realidad. El cumplimiento de su funci\u00f3n significante requiere siempre que esta remita a otra cosa que no est\u00e1 presente; y, as\u00ed, la imagen, como la huella, el indicio o el signo, resultan ambivalentes como presencias, pues siempre requieren la invocaci\u00f3n de una ausencia para activarse como tales. En correspondencia, el fil\u00f3sofo plantea que en la memoria no se encuentran im\u00e1genes que reproduzcan el pasado, sino solo sus indicios, unas huellas que remiten a unas aflicciones primigenias y que se reconocen como ausentes, las cuales, de forma muy sugerente, denomina <em>phantasma.<\/em><\/p>\n<p>Ya en nuestra era, es Agust\u00edn de Hipona quien da la vuelta de tuerca definitiva sobre esta cuesti\u00f3n, considerando que entre las im\u00e1genes de la memoria, el olvido debe poder percibirse en la misma medida que los recuerdos. Precisamente, \u201ces posible recordar que se ha olvidado\u201d, afirma San Agust\u00edn. Y, en realidad, no solo es posible, sino que el recuerdo del olvido es imprescindible a la hora de reconocer los recuerdos como fen\u00f3menos que proceden del pasado. El olvido, en tanto que rastro de la ausencia, se activa de forma incesante con cada recuerdo, y necesariamente queda inscrito en cada una de las im\u00e1genes que fabrica la memoria con el prop\u00f3sito de que estas no se confundan con alucinaciones o con la percepci\u00f3n del presente.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_2\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_2');\">(2)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_2\">La s\u00edntesis del pensamiento de S\u00f3crates, Artist\u00f3teles y Agust\u00edn de Hipona en torno a la relaci\u00f3n entre la memoria y la imagen, la hemos formulado a partir de la interpretaci\u00f3n de Paul Ricoeur en: Ricoeur, Paul (2010): <em>La memoria, la historia, el olvido<\/em>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica; p. 23-40 i 128-135. Respecto al conocimiento del pensamiento de Agust\u00edn de Hipona, tambi\u00e9n ha sido significativa la aportaci\u00f3n de Harald Weinrich. Weinrich, <em>Op. cit<\/em>.; p. 46-54.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_2\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_2\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 ocurre con las im\u00e1genes que, no ya desde el interior de la memoria, sino desde su exterioridad y en tanto que presencias materiales, tambi\u00e9n poseen la capacidad de remitirnos al pasado? \u00bfPodemos concebir que el olvido tambi\u00e9n hace acto de presencia en ellas, en la l\u00ednea apuntada por San Agust\u00edn? \u00bfO bien, en este caso, la imagen y el signo se ver\u00edan realmente impedidos a la hora de codificar una ausencia como es el olvido, tal y como siglos m\u00e1s tarde ha se\u00f1alado Umberto Eco?<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ruinas<\/strong><\/p>\n<p>Los tres proyectos que L\u00faa Coderch agrupa en el EspaiDOS de la Sala Muncunill pueden explicarse como un conjunto de ensayos para insertar el olvido en diferentes soportes o medios de la memoria. Cada uno de los proyectos desarrolla distintas estrategias para vehicular y evidenciar este extra\u00f1o fen\u00f3meno. Su invocaci\u00f3n, asimismo, responde a diferentes intencionalidades, que procuraremos desgranar a lo largo de las siguientes l\u00edneas.<\/p>\n<p>En primer lugar, <em>Recopilar las fotograf\u00edas sin memoria del archivo familiar<\/em> es una colecci\u00f3n de im\u00e1genes que atestiguan un olvido emp\u00edrico. Se trata de treinta fotograf\u00edas que el artista ha seleccionado de los \u00e1lbumes familiares de su abuela materna en funci\u00f3n de la incapacidad que han mostrado sus descendientes de asociar alg\u00fan recuerdo a las mismas. Coderch muestra las im\u00e1genes como un conjunto de actos fallidos de rememoraci\u00f3n, pero en especial como una serie de medios que, en cambio, poseen la capacidad de invocar el olvido en el \u00e1mbito dom\u00e9stico. De esta forma, las im\u00e1genes se tornan considerablemente inquietantes en el contexto de lo que se considera <em>familiar,<\/em> y respecto a un artefacto como el \u00e1lbum fotogr\u00e1fico.<\/p>\n<p>En segundo lugar, los d\u00e9ficits de la memoria se conjugan como una alegor\u00eda en el caso de <em>Shelter.<\/em> Se trata de una composici\u00f3n geom\u00e9trica en el suelo de la sala de exposiciones que est\u00e1 formada por una l\u00e1pida y dos estantes. Entre los elementos se establece una tensi\u00f3n que quiere sugerir por igual el olvido y la ruina de los medios de la memoria: la l\u00e1pida, un elemento para hacer p\u00fablica la memoria, aparece situado boca abajo. Se oculta la cara de la l\u00e1pida donde ver\u00edamos la inscripci\u00f3n, y en cambio se le muestra al espectador el lado que sirve de sepultura. Los estantes, dos elementos que pertenecen a la intimidad, remiten, en este contexto, a la posibilidad de colocar los \u00e1lbumes fotogr\u00e1ficos, al mismo tiempo que se refieren a Ikea y la uniformizaci\u00f3n que esta corporaci\u00f3n multinacional habr\u00eda propiciado de los entornos privados. Se pone en duda, de esta forma, la posibilidad de que la memoria del \u00e1mbito familiar pueda considerarse genuinamente particular y pueda desarrollarse al margen de unos est\u00e1ndares, sus auxiliares materiales.<\/p>\n<p>Finalmente, el artista suma otra fotograf\u00eda a esta colecci\u00f3n de rastros de la memoria impedida: <em>(homenaje desviado) Para cuatro abuelos nacionales<\/em> muestra una imagen de su abuela materna, siendo joven y en compa\u00f1\u00eda de cuatro amigas, vestidas todas ellas con el uniforme de Falange. La obstrucci\u00f3n de la memoria llega en este caso a trav\u00e9s de la acci\u00f3n de la propia artista, que practica un doblez que cruza en diagonal la imagen y oculta una parte del rostro de los cinco personajes, a modo de corte que les parte la cara.<\/p>\n<p><em>Shelter<\/em> es una pieza que se decidi\u00f3 tard\u00edamente mostrar en la exposici\u00f3n, y, seg\u00fan explica Coderch, la funcionalidad que se le atribuir\u00eda en este contexto es la de servir de transici\u00f3n entre los otros dos proyectos. El peso de la exposici\u00f3n reside, efectivamente, en las obras que muestran fotograf\u00edas procedentes de los \u00e1lbumes de familia, entre las que se entabla una serie de correspondencias a la hora de conjugar la memoria y el olvido: si en el primer caso, con el acopio de fotograf\u00edas de la serie <em>Recopilar\u2026, <\/em>se cuenta con im\u00e1genes que nadie del entorno del artista ha sido capaz de recordar, en el segundo, <em>(homenaje desviado)&#8230;,<\/em> se cuenta con una de las fotograf\u00edas que la propia familia no ha sido capaz de borrar del tiempo presente. A este segundo grupo pertenecen las im\u00e1genes que atestiguan la adscripci\u00f3n<em> nacional<\/em> de los cuatro abuelos del artista, que se instalar\u00edan en la actualidad de sus descendientes&#8230; como un fantasma, como un pensamiento obsesivo que no deja de repetirse.<\/p>\n<p>Por una parte, se constata este fantasma; esta memoria que al fin y al cabo no requiere de auxiliares para retumbar en el presente \u2013ni de im\u00e1genes ni de cualquier otro material\u2013 incrementa la sospecha hacia el olvido que se muestra con las primeras fotograf\u00edas: \u00bfa qu\u00e9 se refieren las im\u00e1genes que la familia ha olvidado y se han retirado de la conciencia de su clan?, \u00bfqu\u00e9 guardan en com\u00fan? \u00bfSu obliteraci\u00f3n podr\u00eda haber sido un acto intencionado? A pesar del aspecto anodino de las im\u00e1genes que se muestran en <em>Recopilar&#8230;,<\/em> su contraste con unas memorias que no se desincrustan del tiempo presente \u2013con el \u201cpasado que no pasa\u201d de <em>(homenaje desviado)&#8230;\u2013 <\/em>sugiere, inevitablemente, la posibilidad de una memoria reprimida y, desde la perspectiva del psicoan\u00e1lisis, que su olvido tenga relaci\u00f3n directa con una situaci\u00f3n traum\u00e1tica producida con anterioridad.<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n, el <em>exceso<\/em> de olvido en la serie <em>Recopilar&#8230;<\/em> tambi\u00e9n da lugar a un excedente de la materia respecto a las im\u00e1genes. La dificultad de las fotograf\u00edas para significar y para remitir a un recuerdo, conlleva que se ponga de manifiesto un conjunto de materia que, en cierto modo, se ha convertido en sobrante. Se invita al espectador, as\u00ed, a imaginar esta experiencia de olvido a trav\u00e9s de las im\u00e1genes y, as\u00ed, a detenerse a escudri\u00f1ar en la interioridad de sus signos en lugar de desplazarse hacia unos hipot\u00e9ticos significados. Una vez desaparecido el recuerdo, se invita al espectador a contemplar la materia de la que est\u00e1n realizados los medios de la memoria.<\/p>\n<p>La primera correspondencia entre los proyectos, la hemos trazado a partir de comparar el exceso de memoria de <em>(homenaje desviado)&#8230;<\/em> con el exceso de olvido de <em>Recopilar&#8230;,<\/em> para llegar a la conclusi\u00f3n de que la memoria, tras convertirse en obsesi\u00f3n, no requiere de un auxiliar como la imagen para hacerse presente, no precisa de la materia. En cambio, si nos fijamos en el reverso de esta consideraci\u00f3n, y comparamos este rol accesorio que tendr\u00eda la materia en im\u00e1genes como la de <em>(homenaje desviado)&#8230;<\/em> con el exceso de materia que resulta de <em>Recopilar&#8230;, <\/em>una segunda conclusi\u00f3n a la que se llega es que la imagen no se debe solo a las memorias y los significados que se le atribuyen, sino que en la materialidad de sus signos prolonga su existencia en tanto que portadora, asimismo, de olvido y ausencia.<\/p>\n<p>En este sentido, respecto a <em>(homenaje desviado)&#8230; <\/em>podemos pensar que Coderch desaf\u00eda la materia para invocar el olvido de una forma activa. Cuando el artista interviene en una de las im\u00e1genes en que se fundamentan los fantasmas familiares y oculta parte del rostro de su abuela y amigas, pone a prueba la materia para activarse como conductora del olvido. Y, en correspondencia, emerge una pregunta: \u00bfen qu\u00e9 medida, a trav\u00e9s de la intervenci\u00f3n de los auxiliares de la memoria, se puede incidir al cambiar los contenidos, en el curso de los acontecimientos del pasado, as\u00ed como en la forma de imaginarlos y de rememorarlos en el futuro?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 pasado se tiene al tener una voz?<\/strong><sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_3\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_3');\">(3)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_3\">La frase que se utiliza como titular procede del audio que incorpora la instalaci\u00f3n de L\u00faa Coderch, <em>(homenaje desviado) Para cuatro abuelos nacionales.<\/em> A lo largo de este apartado y del siguiente se citan varios fragmentos que proceden del mismo trabajo.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_3\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_3\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>El archivo de L\u00faa Coderch no es infalible. No es el archivo tal y como lo prefigur\u00f3 Michael Foucault en <em>La arqueolog\u00eda del saber<\/em> (1969), el archivo que organizaba el <em>a priori<\/em> hist\u00f3rico, y donde tienen lugar todos los enunciados que hist\u00f3ricamente habr\u00edan ocurrido, independientemente de que alg\u00fan sujeto los llegara a pronunciar o a articular como discurso. El de Coderch, por el contrario, es un archivo que se encuentra medio sumergido y en ruinas; con documentos que permiten constatar algunos enunciados, pero de forma especial sus sombras, las lagunas de la memoria. Su archivo es testigo de la presencia que el olvido tiene en la historia.<\/p>\n<p>Consiguientemente, se trata de un archivo que recupera la pregunta por el sujeto. Porque ya no se trata del sujeto <em>des-sujetivado, <\/em>vac\u00edo y reemplazable, que Foucault dilu\u00eda en el lenguaje y en los enunciados del archivo. En tanto que con el archivo fotogr\u00e1fico de Coderch se constatan tanto los recuerdos como los olvidos, el sujeto que se invoca es aquel que deber\u00e1 recorrer a la propia memoria, y no al archivo, para reconocerse o no en la historia.<\/p>\n<p>Se trata del sujeto al que apela Paul Ricoeur. El fil\u00f3sofo, en una experiencia tan particular y subjetiva como lo que denomina \u201cel peque\u00f1o milagro del reconocimiento\u201d, encuentra la \u00fanica posibilidad para que el trabajo de rememoraci\u00f3n del sujeto concluya con la obtenci\u00f3n de unos recuerdos que identifique como propios \u2013y que no confunda con im\u00e1genes de otras procedencias, como puede ser la ficci\u00f3n: \u201cEs en el momento del reconocimiento, con el que concluye el esfuerzo de la rememoraci\u00f3n, cuando se declara la exigencia de la verdad. Entonces sentimos y sabemos que algo sucedi\u00f3, que tuvo lugar, que nos implic\u00f3 como agentes, como pacientes, como testigos\u201d.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_4\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_4');\">(4)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_4\">Ricoeur, Paul (2010): <em>Op. cit.<\/em>; p. 79.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_4\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_4\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>Se trata tambi\u00e9n del sujeto al que apela Giorgio Agamben, y que, en efecto, considera como propiamente testigo. Seg\u00fan Agamben, el sujeto en calidad de testigo es aquel que se reconoce penetrado por el campo de fuerzas de la historia. Tal y como ocurr\u00eda con el archivo de Foucault, tambi\u00e9n se trata de un testigo que deber\u00e1 declarar sobre la <em>des-subjetivaci\u00f3n<\/em> y la propia incapacidad de hablar; aunque, en este caso, y en la medida que adquiere la capacidad de palabra, gana tambi\u00e9n la capacidad para situar la memoria en su intimidad, donde reconoce unos recuerdos como propios. Es de esta forma como puede convertirse, tambi\u00e9n, en un sujeto \u00e9tico, con consciencia del presente y de la historia.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_5\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_5');\">(5)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_5\">Agamben, Giorgio (2010): <em>Lo que queda de Auschwitz. El archivo y el testigo. Homo Sacer III.<\/em> Val\u00e8ncia: Pre-textos; p. 143-173.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_5\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_5\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>En la exposici\u00f3n, la fotograf\u00eda de la abuela del artista vestida con el uniforme de Falange se acompa\u00f1a de un reproductor de sonido. Tambi\u00e9n forma parte de la instalaci\u00f3n <em>(homenaje desviado)&#8230;<\/em> De sus auriculares surge la voz del propio Coderch, que pronuncia un relato que se inicia as\u00ed: \u201cLa idea y la tarea de producir y defender relatos y valores frontalmente contrarios a aquellos que pertenecen a los de la clase a la que uno debe su formaci\u00f3n y seguramente tambi\u00e9n su posici\u00f3n social, lo llamaremos mecenazgo-patronazgo ideol\u00f3gico, compromiso, identificaci\u00f3n, masoquismo moral\u201d. A continuaci\u00f3n, entre otros pasajes hablados, el artista canta fragmentos de canciones de adscripci\u00f3n republicana que se popularizaron a lo largo de la Guerra Civil: <em>Si me quieres escribir, ya sabes mi paradero. Tercera Brigada Mixta, primera l\u00ednea de fuego,<\/em> entre otras.<\/p>\n<p>Tal y como hemos comentado, las im\u00e1genes de la exposici\u00f3n forman pr\u00e1cticamente un paralelismo entre las dificultades para rememorar y las dificultades para olvidar. Pero cuando se activa el <em>track<\/em> de audio, se descubre que ambas l\u00edneas confluyen finalmente en un mismo drama, que es precisamente el de la dificultad para convertirse en un testigo. Tras constatarse el archivo como una ruina y los documentos son insuficientes para dar cuenta de la propia memoria, es cuando el artista se plantea la necesidad de adquirir una voz propia y articular una narraci\u00f3n sobre su propio pasado.<\/p>\n<p>Para dar cuenta de la dificultad que ello entra\u00f1a, ser\u00e1 \u00fatil considerar la diferencia que Henry Bergson estableci\u00f3 entre dos tipos de memoria: la memoria como h\u00e1bito y la memoria como recuerdo. La primera se corresponde con las experiencias que, adquiridas en el pasado, permanecen incorporadas en el presente y contribuyen a formar el <em>habitus<\/em> de una persona o un grupo social determinado \u2013el <em>habitus<\/em>, en el sentido que Pierre Bourdieu tambi\u00e9n formul\u00f3 unos a\u00f1os m\u00e1s tarde, como el conjunto de pautas de pensamiento, sentimiento y acci\u00f3n que se asocian con una clase social determinada. La memoria como h\u00e1bito no consiste, por tanto, en una memoria que se recuerde, sino que se practica y est\u00e1 incorporada a la acci\u00f3n. La segunda, la memoria como recuerdo, se corresponde, en cambio, con las experiencias del pasado que ya se han desactivado como vivencia y que uno tiene la posibilidad de imaginar y pensar por medio del ejercicio de la rememoraci\u00f3n.<sup><sup id=\"footnote_plugin_tooltip_6\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_6');\">(6)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_6\">La distinci\u00f3n entre la memoria como h\u00e1bito y la memoria como recuerdo de Henry Bergson es uno de los principales ejes en que se fundamenta la fenomenolog\u00eda de la memoria de Paul Ricoeur, en: Ricoeur, <em>Op. cit.<\/em>; p. 40-65.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_6\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_6\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><\/sup><\/p>\n<p>La odisea del testimonio puede explicarse, justamente, como el tr\u00e1nsito que va de la memoria que funciona como h\u00e1bito a la memoria que se reconoce como recuerdo. Reconocer la memoria como recuerdo significa evidenciarla, diferenciarla de la acci\u00f3n. Y, por tanto, es un requerimiento que esta ya sea algo distinguible del presente desde el cual habla el propio sujeto. La dificultad de atestiguar radica, as\u00ed, en el hecho de cortar con el pasado. Atestiguar es, en definitiva, la oportunidad de practicar un corte sobre lo que se ha heredado y el propio <em>habitus,<\/em> as\u00ed como una oportunidad para cambiar el curso de la acci\u00f3n. Perpetrar este corte puede conllevar, asimismo, una cierta violencia, que en el caso de Coderch encontramos cuando, ante la fotograf\u00eda de su abuela <em>nacional,<\/em> dispone el reproductor MP3 donde ella misma entona canciones del bando republicano. La situaci\u00f3n es fruto de la dificultad, tal y como lo expresa ella misma en el audio, de defensar unos valores que son contrarios a los de su <em>formaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>La dificultad de atestiguar, por tanto, no tiene que ver solo con la dificultad para rememorar y recuperar recuerdos del pasado. Sino que, una vez m\u00e1s, tambi\u00e9n tiene que ver con la dificultad por olvidar, en tanto que atestiguar es una acci\u00f3n que, al final y al cabo, se orienta hacia la expulsi\u00f3n de los fantasmas que habitan el presente. La posibilidad de adquirir una voz, la capacidad narrativa para transformar la acci\u00f3n en relato, se convierte en el poder del sujeto para cortar con este pasado que siente como una autoridad. \u00bfQu\u00e9 sentido tendr\u00eda, si no, que la atestiguaci\u00f3n sea un acto p\u00fablico, una <em>narraci\u00f3n<\/em> que, como tal, conlleva compartir y distribuir, articular socialmente, una serie de cuestiones que, en realidad, se desean olvidar?<\/p>\n<p>En este sentido, la instalaci\u00f3n que propone Coderch puede describirse como un escenario ritual. Las vivencias que se hacen p\u00fablicas parecen destinadas al exorcismo, talmente como si se tratara de expulsar los malos esp\u00edritus de un cuerpo pose\u00eddo. Las correspondencias entre el exceso de olvido y el exceso de memoria que se manifiestan entre las im\u00e1genes de los proyectos parecen destinadas a orientar el trabajo de un testigo que deber\u00e1 aprender a olvidar el presente para transformar su pasado en un recuerdo y, as\u00ed, hacer que se aleje definitivamente. Talmente como un rito inici\u00e1tico, una ceremonia que tendr\u00eda como objetivo generar un nuevo futuro a partir de desligar al artista de las acciones de su pasado.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_7\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_7');\">(7)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_7\">Marc Aug\u00e9 plantea la cuesti\u00f3n del ritual respecto al olvido. Plantea los ritos de posesi\u00f3n, el carnaval y los juegos de inversi\u00f3n de roles sociales, as\u00ed como los ritos inici\u00e1ticos, como \u201ctres figuras del olvido\u201d asociadas a las formas rituales. En este sentido, plantea que \u201cel olvido siempre se conjuga con el presente\u201d, y tambi\u00e9n que requiere hacerse p\u00fablico porque \u201cel v\u00ednculo con el tiempo es concebido siempre en singular-plural. Circunstancia que significa que se han de ser al menos dos para olvidar, es decir, para administrar el tiempo\u201d. Aug\u00e9, Marc (2004): <em>Oblivion<\/em>. Minneapolis: University of Minessota Press.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_7\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_7\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Lapsus<\/strong><\/p>\n<p>No obstante, el ritual no se consum\u00f3 como acci\u00f3n. Debo admitir que este es un lapsus que cometo reiteradamente cuando pienso en la exposici\u00f3n. Siempre he imaginado que el ritual habr\u00eda tenido lugar en el momento de su apertura y que proveer\u00eda un encuentro en directo entre Coderch y su abuela <em>nacional.<\/em> En aquel momento el artista se habr\u00eda enfrentado a la fotograf\u00eda donde aparece la abuela con el rostro cortado y habr\u00eda entonado las canciones del bando republicano. De haber sido as\u00ed, el audio que el visitante hallaba al pie de la fotograf\u00eda podr\u00eda haber sido el registro, o un rastro de esta acci\u00f3n. Pero como tal, ni esta ni ninguna otra acci\u00f3n tuvo lugar, y el ritual de atestiguaci\u00f3n funcion\u00f3 desde el primer d\u00eda como una especie de experiencia en diferido, entre un documento sonoro y otro visual, y en <em>performance<\/em> \u00fanicamente por medio del cuerpo del visitante.<\/p>\n<p>En el mismo audio, hallamos un fragmento que puede servir para explicar que el ritual solo existe en potencia. El artista se refiere, en este caso, a la misma comunicaci\u00f3n entre el emisor y el receptor, y sugiere la posibilidad de que esta est\u00e9 basada en la desconfianza. La sospecha, seg\u00fan explica, podr\u00e1 ser una condici\u00f3n inherente a la relaci\u00f3n entre ambos. \u201cDicen que el pensamiento de quien habla no es m\u00e1s que la sospecha surgida, en quien escucha, de que quien habla no piensa en realidad lo que est\u00e1 diciendo. Es decir, que nada de su interior es como aparece en la superficie surgida de su hablar\u201d. Por tanto, ante esta constataci\u00f3n, imaginar un momento de ritual cat\u00e1rtico o de comuni\u00f3n entre el emisor y el receptor queda relegado a ser algo considerablemente ingenuo en este marco.<\/p>\n<p>Tal y como hemos visto, esta invocaci\u00f3n de la sospecha es algo generalizado en todos los dispositivos de la exposici\u00f3n. Y el olvido, en este sentido, es el <em>medio <\/em>que permite al artista generar diferentes situaciones para despertar la suspicacia, como por ejemplo la extra\u00f1eza que introduce en el entorno dom\u00e9stico, en cuyo marco despu\u00e9s hemos considerado el <em>habitus.<\/em> El olvido, por otra parte, tambi\u00e9n facilita conducir la imagen y el propio archivo hacia un estado de ruina, con la localizaci\u00f3n de formas para interrumpir su eficacia en tanto que medios de la memoria; la eficacia representativa, en el caso de la imagen, y la eficacia enunciativa, en el caso del archivo. El olvido habr\u00eda servido, pues, como un recurso para incrementar de forma deliberada la relaci\u00f3n de sospecha del receptor sobre la materialidad de los signos y los medios de la memoria.<\/p>\n<p>Por otra parte, gracias a Giorgio Agamben hemos apuntado la posibilidad de que la voz del testigo se prefigure como una alternativa de estos medios deconstruidos. La palabra del testigo ser\u00eda la voz de una verdad irreductible: \u201cel testigo no garantiza la verdad factual del enunciado que se custodia en el archivo, sino la propia imposibilidad de que el enunciado sea <em>archivable\u201d.<\/em><sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_8\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_8');\">(8)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_8\">Agamben, <em>Op. cit<\/em>.; p. 165.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_8\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_8\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><\/sup> La palabra del testigo es, antes que nada, algo que excede la materialidad y la convenci\u00f3n; y, en este sentido, Agamben considera la atestiguaci\u00f3n como un acto po\u00e9tico, como un acto propiamente \u201cde autor\u201d. Su interpretaci\u00f3n se aproxima, de este modo, a otro concepto que Foucault recuper\u00f3 de la cultura greco-romana, la <em>pharresia:<\/em> una voz indudablemente cierta, \u201caquella actividad verbal en que, quien habla, expresa su relaci\u00f3n personal con la verdad, poniendo en riesgo su propia vida porque reconoce la confesi\u00f3n como un deber para mejorar la vida de las dem\u00e1s personas as\u00ed como la de uno mismo\u201d.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_9\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_9');\">(9)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_9\">El concepto de <em>parrhesia<\/em> de Michael Foucault, lo ha popularizado recientemente en el \u00e1mbito art\u00edstico Irit Rogoff, a trav\u00e9s de su art\u00edculo: Rogoff, Irit (2008): \u201cTurning\u201d, en: <em>e-flux journal<\/em> #0. <em>Online:<\/em> <a href=\"http:\/\/www.e-flux.com\/journal\/turning\/\">http:\/\/www.e-flux.com\/journal\/turning\/<\/a>.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_9\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_9\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>De la declaraci\u00f3n del testigo, la confesi\u00f3n del culpable y la solicitud de perd\u00f3n, se esperar\u00eda una situaci\u00f3n de sinceridad incondicional, de conexi\u00f3n inmediata entre el pensamiento y la palabra del emisor, y podr\u00eda tener como resultado, pues, un cierto efecto cat\u00e1rtico entre los propios agentes que participan en la acci\u00f3n. En este sentido, la atestiguaci\u00f3n puede asimilarse a lo que Jacques Derrida describe como el acto de pedir perd\u00f3n: \u201cEl perd\u00f3n no es, ni deber\u00eda serlo, ni normal ni normativo ni normalizador. Deber\u00eda seguir siendo excepcional y extraordinario, a prueba de lo imposible: como si interrumpiera la corriente ordinaria de la temporalidad hist\u00f3rica\u201d.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_10\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_10');\">(10)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_10\">Citado por Paul Ricoeur. Ricoeur, <em>Op. cit.<\/em>; p. 558 i 559.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_10\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_10\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>Pero es precisamente la alianza entre el pensamiento del emisor y el del receptor lo que se pone en suspenso con las palabras de Coderch. Con su <em>speech,<\/em> el artista habr\u00eda preferido retardar este efecto e invoca, en su lugar, la sospecha. En este caso, la suspicacia se despierta a trav\u00e9s de la inyecci\u00f3n en su testigo de una dosis considerable de reflexividad sobre el propio acto de comunicaci\u00f3n, as\u00ed como de aludir directamente a la distancia que precisamente la separa a ella del receptor. Con el acto del habla se admite que este debe ponerse bajo sospecha.<\/p>\n<p>Sin embargo, en un momento m\u00e1s avanzado del audio, o\u00edmos que Coderch tambi\u00e9n se pregunta por la posibilidad de elidir la actitud de desconfianza. Es cuando reclama \u201cun sonido malo, un sonido impropio. Algo que sea verdad, algo que parezca verdad\u201d. En este caso, podemos remitir definitivamente sus palabras a la \u201cfenomenolog\u00eda de la sinceridad medi\u00e1tica\u201d, de Boris Groys. El fil\u00f3sofo considera que es en las irregularidades, en el accidente y en lo que se revela claramente como no convencional, donde el receptor puede tener un efecto de sinceridad. En este sentido, Groys apunta que \u201cen nuestra cultura, la sinceridad se presenta, no en contraposici\u00f3n a la mentira, sino al automatismo y la rutina\u201d. Por tanto, en su estado de sospecha permanente hacia la sinceridad de los medios, \u201cel espectador no espera nada m\u00e1s que una irregularidad involuntaria en el programa, un movimiento, un error, un desliz, o dicho de otra forma, un signo distintivo, extra\u00f1o, inhabitual, entre la rutina&#8230; Solo lo extra\u00f1o se muestra sincero\u201d.<sup> <sup id=\"footnote_plugin_tooltip_11\" class=\"footnote_plugin_tooltip_text\" onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_reference_11');\">(11)<\/sup><span class=\"footnote_tooltip\" id=\"footnote_plugin_tooltip_text_11\">Groys, Boris (2008): <em>Bajo sospecha. Una fenomenolog\u00eda de los medios<\/em>. Pre-textos; p. 88 i 89.<\/span><script type=\"text\/javascript\">\tjQuery(\"#footnote_plugin_tooltip_11\").tooltip({\t\ttip: \"#footnote_plugin_tooltip_text_11\",\t\ttipClass: \"footnote_tooltip\",\t\teffect: \"fade\",\t\tfadeOutSpeed: 100,\t\tpredelay: 400,\t\tposition: \"top right\",\t\trelative: true,\t\toffset: [10, 10]\t});<\/script><br \/>\n<\/sup><\/p>\n<p>La sinceridad resuena con mayor claridad en lo que se percibe ruinoso e inacabado que no en lo que, aun siendo verdadero, se presenta infalible. Y, en este sentido, todav\u00eda podemos plantear el olvido como una posibilidad, tambi\u00e9n, de prefigurarse como uno de estos \u201csignos distintivos\u201d de la sinceridad que plantea Groys. El olvido siempre comparece como un accidente respecto a la memoria y, por tanto, en paralelo a su capacidad para generar sospecha sobre el entorno de los medios, tambi\u00e9n debe considerarse ahora la posibilidad que el olvido introduce para escapar de la convenci\u00f3n. El olvido vendr\u00eda a ser una especie de estado de excepci\u00f3n, en que la regla de la memoria se ver\u00eda interrumpida. Y, por tanto, a pesar de la acci\u00f3n deconstructiva que el olvido introduce en el medio y que lo condena a funcionar de forma relativa, debe considerarse tambi\u00e9n que es, a partir de contar con el olvido, que el acto de memoria puede percibirse finalmente como verdadero.<\/p>\n<p>La voz del testigo, por tanto, no puede presentarse como una alternativa al archivo, tal y como habr\u00eda prefigurado Agamben. Su voz est\u00e1 bajo sospecha, como un medio m\u00e1s y como algo sujeto a las convenciones. No se considera la posibilidad de una palabra infalible y que fusione al emisor y al receptor en una sola direcci\u00f3n; y, en este sentido, tambi\u00e9n se invalida la eficacia que podr\u00eda tener un ritual de atestiguaci\u00f3n basado en la catarsis. Constatar que la distancia entre emisor y receptor es irreductible podr\u00eda explicar que la voz de Coderch solo comparezca como un sonido envasado y que no haya afrontado un ritual en directo tal y como inicialmente se hipotetiz\u00f3. Pero aun as\u00ed, tampoco podemos pensar que con el relato de Coderch, en diferido, se retorne a la posici\u00f3n inversa y se subsuma el testigo en la materialidad del archivo, para convertirse en un registro documental m\u00e1s, un enunciado del archivo o un discurso posible, en la terminolog\u00eda de Foucault.<\/p>\n<p>La imagen, la palabra y el archivo se plantean por igual como actos fallidos, como medios de los que no puede esperarse ni el recuerdo absoluto ni la <em>inmediatez,<\/em> y, con la exposici\u00f3n, se les somete a su propia deconstrucci\u00f3n en tanto que medios de la memoria. Pero, sin embargo, no se pone en duda su capacidad para la atestiguaci\u00f3n, ya que es en este mismo estado de ruina, de constataci\u00f3n de los propios l\u00edmites, e, incluso, de impotencia enunciativa, donde se revela, finalmente, su credibilidad como medio.<\/p>\n<p>El olvido, que sirve al artista para poner en crisis tanto el entorno familiar como la eficacia de los medios, se acaba revelando como el \u00fanico <em>medio<\/em> de la memoria posible. Es con el olvido que se producir\u00e1 la \u201cmemoria feliz\u201d y la reconciliaci\u00f3n con el pasado que busca el testigo. Pero no en la forma de un ritual, en que el emisor y el receptor se fusionan con el efecto cat\u00e1rtico de una palabra infalible. As\u00ed como tampoco en tanto que el olvido remita al vac\u00edo de significado y de sentido, tal y como presupon\u00eda Umberto Eco. Sino porque, justamente, el olvido remite al d\u00e9ficit de significado que est\u00e1 impl\u00edcito en cualquier enunciado. Y ello despierta suspicacias, pero al mismo tiempo garantiza la ruina. Y, como ruina, como enunciado declaradamente incompleto e irresuelto, es el \u00fanico estado en que la verdad es cre\u00edble.<\/p>\n<div class=\"footnote_container_prepare\">\t<p><span onclick=\"footnote_expand_reference_container();\">Notes:<\/span><span style=\"display: none;\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;[ <a id=\"footnote_reference_container_collapse_button\" style=\"cursor:pointer;\" onclick=\"footnote_expand_collapse_reference_container();\">+<\/a> ]<\/span><\/p><\/div><div id=\"footnote_references_container\" style=\"\">\t<table class=\"footnote-reference-container\">\t\t<tbody>\t\t<tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_1\">1.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_1');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\"><\/sup>La conferencia de Umberto Eco aparece citada en: Weinrich, Harald (1999): <em>Leteo. Arte y cr\u00edtica del olvido<\/em>. Madrid: Siruela; p. 34 i 35.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_2\">2.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_2');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">La s\u00edntesis del pensamiento de S\u00f3crates, Artist\u00f3teles y Agust\u00edn de Hipona en torno a la relaci\u00f3n entre la memoria y la imagen, la hemos formulado a partir de la interpretaci\u00f3n de Paul Ricoeur en: Ricoeur, Paul (2010): <em>La memoria, la historia, el olvido<\/em>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ\u00f3mica; p. 23-40 i 128-135. Respecto al conocimiento del pensamiento de Agust\u00edn de Hipona, tambi\u00e9n ha sido significativa la aportaci\u00f3n de Harald Weinrich. Weinrich, <em>Op. cit<\/em>.; p. 46-54.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_3\">3.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_3');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">La frase que se utiliza como titular procede del audio que incorpora la instalaci\u00f3n de L\u00faa Coderch, <em>(homenaje desviado) Para cuatro abuelos nacionales.<\/em> A lo largo de este apartado y del siguiente se citan varios fragmentos que proceden del mismo trabajo.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_4\">4.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_4');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">Ricoeur, Paul (2010): <em>Op. cit.<\/em>; p. 79.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_5\">5.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_5');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">Agamben, Giorgio (2010): <em>Lo que queda de Auschwitz. El archivo y el testigo. Homo Sacer III.<\/em> Val\u00e8ncia: Pre-textos; p. 143-173.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_6\">6.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_6');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">La distinci\u00f3n entre la memoria como h\u00e1bito y la memoria como recuerdo de Henry Bergson es uno de los principales ejes en que se fundamenta la fenomenolog\u00eda de la memoria de Paul Ricoeur, en: Ricoeur, <em>Op. cit.<\/em>; p. 40-65.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_7\">7.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_7');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">Marc Aug\u00e9 plantea la cuesti\u00f3n del ritual respecto al olvido. Plantea los ritos de posesi\u00f3n, el carnaval y los juegos de inversi\u00f3n de roles sociales, as\u00ed como los ritos inici\u00e1ticos, como \u201ctres figuras del olvido\u201d asociadas a las formas rituales. En este sentido, plantea que \u201cel olvido siempre se conjuga con el presente\u201d, y tambi\u00e9n que requiere hacerse p\u00fablico porque \u201cel v\u00ednculo con el tiempo es concebido siempre en singular-plural. Circunstancia que significa que se han de ser al menos dos para olvidar, es decir, para administrar el tiempo\u201d. Aug\u00e9, Marc (2004): <em>Oblivion<\/em>. Minneapolis: University of Minessota Press.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_8\">8.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_8');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">Agamben, <em>Op. cit<\/em>.; p. 165.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_9\">9.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_9');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">El concepto de <em>parrhesia<\/em> de Michael Foucault, lo ha popularizado recientemente en el \u00e1mbito art\u00edstico Irit Rogoff, a trav\u00e9s de su art\u00edculo: Rogoff, Irit (2008): \u201cTurning\u201d, en: <em>e-flux journal<\/em> #0. <em>Online:<\/em> <a href=\"http:\/\/www.e-flux.com\/journal\/turning\/\">http:\/\/www.e-flux.com\/journal\/turning\/<\/a>.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_10\">10.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_10');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">Citado por Paul Ricoeur. Ricoeur, <em>Op. cit.<\/em>; p. 558 i 559.<\/td><\/tr><tr>\t<td class=\"footnote_plugin_index\"><span id=\"footnote_plugin_reference_11\">11.<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_link\"><span onclick=\"footnote_moveToAnchor('footnote_plugin_tooltip_11');\">&#8593;<\/span><\/td>\t<td class=\"footnote_plugin_text\">Groys, Boris (2008): <em>Bajo sospecha. Una fenomenolog\u00eda de los medios<\/em>. Pre-textos; p. 88 i 89.<\/td><\/tr>\t\t<\/tbody>\t<\/table><\/div><script type=\"text\/javascript\">\tfunction footnote_expand_reference_container() {\t\tjQuery(\"#footnote_references_container\").show();        jQuery(\"#footnote_reference_container_collapse_button\").text(\"-\");\t}    function footnote_collapse_reference_container() {        jQuery(\"#footnote_references_container\").hide();        jQuery(\"#footnote_reference_container_collapse_button\").text(\"+\");    }\tfunction footnote_expand_collapse_reference_container() {\t\tif (jQuery(\"#footnote_references_container\").is(\":hidden\")) {            footnote_expand_reference_container();\t\t} else {            footnote_collapse_reference_container();\t\t}\t}    function footnote_moveToAnchor(p_str_TargetID) {        footnote_expand_reference_container();        var l_obj_Target = jQuery(\"#\" + p_str_TargetID);        if(l_obj_Target.length) {            jQuery('html, body').animate({                scrollTop: l_obj_Target.offset().top - window.innerHeight\/2            }, 1000);        }    }<\/script>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Download PDF Manifestaba Umberto Eco en una conferencia, en 1996, que el olvido es un fen\u00f3meno que no puede experimentarse a trav\u00e9s de la imagen. Desde el punto de vista que le proporcionaba la semi\u00f3tica, el te\u00f3rico consideraba que todos los signos se basan en la constituci\u00f3n de presencias, mientras que es pr\u00e1cticamente un contrasentido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":1551,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[76],"tags":[],"class_list":["post-1553","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-escritor","any-60","clients-terrassa-comissariat"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v24.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha - Oriol Fontdevila<\/title>\n<meta name=\"description\" content=\"Texto de Oriol Fontdevila &quot;Recopilar les fotografies sense mem\u00f2ria...&quot;, L\u00faa Coderch. Alexandra Laudo. Constel\u00b7lacions Familiars. Terrasssa Comissariat 2012\" \/>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha - Oriol Fontdevila\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Texto de Oriol Fontdevila &quot;Recopilar les fotografies sense mem\u00f2ria...&quot;, L\u00faa Coderch. Alexandra Laudo. Constel\u00b7lacions Familiars. Terrasssa Comissariat 2012\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"Oriol Fontdevila\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2015-10-11T21:49:10+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2015-10-11T22:07:58+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"2035\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"2848\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"vilade883\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@orifondevi\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@orifondevi\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"vilade883\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"26 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/\",\"url\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/\",\"name\":\"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha - Oriol Fontdevila\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg\",\"datePublished\":\"2015-10-11T21:49:10+00:00\",\"dateModified\":\"2015-10-11T22:07:58+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#\/schema\/person\/1514b867dff942cdb36b0e4f941c835d\"},\"description\":\"Texto de Oriol Fontdevila \\\"Recopilar les fotografies sense mem\u00f2ria...\\\", L\u00faa Coderch. Alexandra Laudo. Constel\u00b7lacions Familiars. Terrasssa Comissariat 2012\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg\",\"width\":2035,\"height\":2848},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Inici\",\"item\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#website\",\"url\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/\",\"name\":\"Oriol Fontdevila\",\"description\":\"\",\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#\/schema\/person\/1514b867dff942cdb36b0e4f941c835d\",\"name\":\"vilade883\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#\/schema\/person\/image\/\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f6e25e9b43ee6b42654275848462c329?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f6e25e9b43ee6b42654275848462c329?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"vilade883\"}}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha - Oriol Fontdevila","description":"Texto de Oriol Fontdevila \"Recopilar les fotografies sense mem\u00f2ria...\", L\u00faa Coderch. Alexandra Laudo. Constel\u00b7lacions Familiars. Terrasssa Comissariat 2012","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha - Oriol Fontdevila","og_description":"Texto de Oriol Fontdevila \"Recopilar les fotografies sense mem\u00f2ria...\", L\u00faa Coderch. Alexandra Laudo. Constel\u00b7lacions Familiars. Terrasssa Comissariat 2012","og_url":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/","og_site_name":"Oriol Fontdevila","article_published_time":"2015-10-11T21:49:10+00:00","article_modified_time":"2015-10-11T22:07:58+00:00","og_image":[{"width":2035,"height":2848,"url":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"vilade883","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@orifondevi","twitter_site":"@orifondevi","twitter_misc":{"Escrito por":"vilade883","Tiempo de lectura":"26 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/","url":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/","name":"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha - Oriol Fontdevila","isPartOf":{"@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg","datePublished":"2015-10-11T21:49:10+00:00","dateModified":"2015-10-11T22:07:58+00:00","author":{"@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#\/schema\/person\/1514b867dff942cdb36b0e4f941c835d"},"description":"Texto de Oriol Fontdevila \"Recopilar les fotografies sense mem\u00f2ria...\", L\u00faa Coderch. Alexandra Laudo. Constel\u00b7lacions Familiars. Terrasssa Comissariat 2012","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#primaryimage","url":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg","contentUrl":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/wp-content\/uploads\/2015\/10\/LC_Homenatge_01.jpg","width":2035,"height":2848},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/lua-coderch-la-memoria-sota-sospita\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Inici","item":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"L\u00faa Coderch: La memoria, bajo sospecha"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#website","url":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/","name":"Oriol Fontdevila","description":"","inLanguage":"es"},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#\/schema\/person\/1514b867dff942cdb36b0e4f941c835d","name":"vilade883","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/#\/schema\/person\/image\/","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f6e25e9b43ee6b42654275848462c329?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/f6e25e9b43ee6b42654275848462c329?s=96&d=mm&r=g","caption":"vilade883"}}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1553\/"}],"collection":[{"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/"}],"about":[{"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post\/"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1\/"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments\/?post=1553"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1553\/revisions\/"}],"predecessor-version":[{"id":1556,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1553\/revisions\/1556\/"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1551\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/?parent=1553"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories\/?post=1553"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/oriolfontdevila.net\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags\/?post=1553"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}